Angelina Jolie y Brad Pitt forman un paqueteaburridísimo. Es leer sus nombres y abrírseme la boca como a unaprincesa belga. No es que piense que ser princesa belga lleve aparejadoel tedio, que también. Es por la simpática foto en el «Point de Vue» deLouise, de 5 años, hija del príncipe Laurent. Se la ve bostezando en undesfile mientras su madre le tapa la boca disimuladamente y mirandopara otro lado, como Manolete. Las princesas también bostezan. Porcierto, el «Point de Vue» dedica una página al vestido blanco de DoñaLetizia que Felipe Varela puso de rebajas en su tienda de Ortega yGasset. Hay foto de la Princesa con él puesto y foto del escaparate conel modelo y el mismo cinturón.
Pero retomo a Brad y Angelina. Ellos no tienen la culpade resultar aburridos. Es el sistema, que proporciona noticias sininterés porque la máquina no da para más. Que si se separan. Que siBrad ha abandonado la casa que tienen alquilada de Beverly Hills parairse a una de dos habitaciones (aquí la noticia es que tengan un hogaren Beverly Hills cuando no tienen sitio fijo ni para parir). Que siAngelina viaja por el mundo como el capitán Tan en razón de su cargo enlas Naciones Unidas. Que si Brad se ha comprado una moto nueva todacromada (será para meterla en el salón de de su casa de doshabitaciones, como Borja Thyssen). Que a Shilou le gusta llevar la ropade Maddox (esto no entra en el examen pero sube la nota: son una hijacaucásica y un hijo asiático).
A veces el chisme es pelín diferente. El penúltimo va detumbas. Angelina tenía planeado que la enterraran (muerta) junto a suex marido, Billy Bob Thorton. Ya sé que la normalidad es unaabstracción matemática; bueno, no lo sé yo, lo sabe Robert AntonWilson, que es quien lo sostiene, pero Billy Bob y Angelina juntos hansido una de las parejas más raras que ha dado el show business(contando incluso todos los modelos de Diane Arbus). Angelina no tendráun seguro del Ocaso pero, previsora, había comprado dos huecos para eldescanso eterno de ambos en Louisiana. Ahora ha cambiado de opinión yestá tratando de persuadir a Brad para que tomen la decisión de dóndeser enterrados, cosa que a él le parece malsana, siempre según el «Mailon Sunday».
¿Y no le parece malsano que quisiera enterrarse con suex marido? Porque eso es peor que el esperma que Cameron guardaba de sumarido fallecido y que tanto molestaba a Chase en el final de la últimatemporada de «House». Pero tiene pelotones. Todos los tíos queriendometerse en la cama con Angelina, y ella queriendo meterse en tumbas conlos tíos de su vida. Esta se ha dado una mano de ver películas de laHammer y se ve en la tumba con el camisón transparente.
En el mundo de Johny Depp, la definición de lo que esnormal desapareció hace mucho tiempo (trabajar con Tim Burton debeinfluir). Voy a probar yo también. Con Courtney Love. Una vez, haceaños, la vi por las calles del Soho neoyorquino. Me fijé en su hija,que no levantaba dos palmos del suelo y llevaba un abrigo de pielesalucinante. Luego advertí que la madre demente que vestía así a la niñaera Courtney. Ahora, con varios años más (con 45, los mismos que BradPitt, el que no piensa en enterrarse), la viuda de Kurt Cobain se estáinyectando hormona del crecimiento para prevenir el envejecimiento(cuando debería buscarse una hormona para prevenir la fealdad).
Ni Botox ni antioxidantes, lo último es el Genotropin,cuyos viales se ha dejado en la habitación de un hotel en Los Ángeles(hace años, Nick Nolte contó que se ponía inyeccciones de hormona delcrecimiento y testosterona como terapia antiedad). Estos tratamientosno dejan de ser heterodoxos. Y raros. No me puedo resitir. Todos estosasuntos me parecen extraños.
También el sucedido de Naomi Campbell. Ahora resulta queha pegado a un fotógrafo en una playa italiana. Ya sé que vivimos en lacultura de la queja y la reclamación, pero una cosa es que una empleadase queje de que Naomi le pegue, y otra, que lo haga un tiarrón. Si yofuera un hombre me daría vergüenza presentarme en una comisaría adenunciar que una mujer me ha pegado. Por muy Naomi Campbell que sea.Vamos, que no es Xena.